Un helicóptero Morane 29, perteneciente al Servicio Departamental de Bomberos y Rescate (SDIS) del Finistère en Francia, se precipitó el domingo 24 de agosto en el lago de Rosporden mientras intentaba cargar agua para combatir un incendio forestal cercano.
La aeronave, que llevaba a bordo un contenedor tipo Bambi Bucket, descendió demasiado rápido, sumergiendo su cola en el agua, lo que provocó que perdiera el control, girara violentamente y se estrellara en la superficie del lago. A pesar del impacto, ambos tripulantes —el piloto y un bombero— lograron escapar, nadar hasta la orilla y resultaron ilesos.
Las autoridades locales anunciaron la apertura de una investigación para determinar las causas exactas del accidente y destacaron la profesionalidad y valentía de la tripulación involucrada.
La operación de extinción no se vio afectada por mucho tiempo, ya que se desplegó rápidamente otro helicóptero para reemplazar al accidentado y continuar con las labores de combate a los incendios que amenazaban viviendas cercanas
