Durante el gobierno de Morena, ocurrieron 13 asesinatos de sacerdotes en todo México y tan solo en 2025 se registraron 1,400 agresiones contra iglesias o templos, ataques que incluyen “robos, profanaciones, extorsiones, incendios y agresiones”, revela el Informe sobre la incidencia de violencia en contra de sacerdotes e instituciones de la Iglesia Católica en México.
En entrevista el Presbitero Sergio Omar Sotelo Aguilar, director del Centro Católico Multimedial (CCM) , explicó que atacar los templos “es una señal muy importante para desestabilizar una comunidad, para meter temor, para meter terror, para mantener a una comunidad callada”.
Aunque en los últimos siete años se ha registrado una disminución en los asesinatos de sacerdotes en México, en comparación con periodos más violentos, se estima que los ataques contra templos y lugares de culto están en aumento, advirtió el P. Omar Sotelo, durante la presentación del informe ante medios de comunicación este 27 de enero.
Según el reporte, el mayor número de homicidios de sacerdotes se presentó durante el gobierno de Enrique Peña Nieto (2012–2018), con 19 casos documentados. En contraste, desde 2018 se han contabilizado 13 asesinatos: 10 en la administración de Andrés Manuel López Obrador (2018 – 2024) y tres en el actual gobierno de Claudia Sheinbaum.
Desde 1990, en total, 66 sacerdotes y un cardenal han sido asesinados. En 1993, el Cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo fue abatido a balazos en el Aeropuerto Internacional de Guadalajara.

Aumentan los ataques a iglesias católicas
Además de los homicidios, el informe revela que las “agresiones contra edificios religiosos aparecen como un fenómeno que va incrementándose”.
De acuerdo con el informe, se estima que en 2025 ocurrieron 1.400 agresiones al año, lo que equivale a un aproximado de 26 a 28 ataques por semana. Según explica el documento, estos ataques incluyen “robos, profanaciones, extorsiones, incendios y agresiones”.
El incremento resulta significativo si se compara con periodos como la década de 1990, en la que sólo se registraban unos 208 ataques al año, en promedio unos cuatro cada semana. Conforme a los cálculos del CCM, en un país que cuenta con alrededor de 11.000 templos “aproximadamente el 12 por ciento de los templos católicos en México sufren al menos un ataque al año”.
A este panorama se suman hechos particularmente graves que, según el informe, tienden a normalizarse, como “tiroteos en las inmediaciones o apuntando hacia edificios e inmuebles parroquiales, agresiones y asesinatos contra fieles laicos”, entre otros casos. Cuando anteriormente estos sitios eran considerados “’terreno neutro’ en el que la violencia se detenía”.
Hechos recientes
Recientemente se han registrado ataques en distintas regiones del país, como el incendio de un altar en agosto de 2025 en una parroquia en la Diócesis de San Andrés Tuxtla, Veracruz, así como el fuego provocado en un templo católico en la ciudad de Morelia, Michoacán, a finales de noviembre.
También en Michoacán, ya en enero de 2026, se reportó la destrucción de imágenes religiosas en una parroquia de Chavinda, mientras que el último fin de semana sujetos intentaron incendiar una de las puertas de la Catedral de Puebla, en el estado del mismo nombre.
Un intento de “mantener a una comunidad callada”
En entrevista con ACI Prensa, el P. Omar Sotelo explicó que atacar los templos “es una señal muy importante para desestabilizar una comunidad, para meter temor, para meter terror, para mantener a una comunidad callada”.
El sacerdote dijo que los templos no son “sólo piedras, no sólo son paredes”, sino que cada iglesia “es un lugar de resguardo”.
Los templos, subrayó, representan un espacio de “encuentro de una comunidad en donde se siente segura, en donde no sólo ora, sino que también colabora, apoya, ayuda a aquellos más necesitados”.
