Doce pequeños campeones—de apenas 7 a 9 años—pusieron el nombre de México en lo alto. Con talento, garra y cero miedo, el equipo venció con autoridad a Estados Unidos para coronarse campeón mundial infantil.
En la final, la victoria fue aplastante: 10-2 fue el marcador que definió al equipo ganador en la edición 2025 de la Serie Mundial Cal Ripken. Un triunfo que no solo celebra el béisbol, sino que también reúne talento, pasión y emoción concentrados en miniatura.
¿Y qué significa esto? Más allá del trofeo, este logro inspira a generaciones enteras: muestra que el deporte infantil mexicano no solo compite, ¡sino que domina!
